Kasia en Escocia

Este verano de viaje por Escocia conocí a Kasia, modelo alternativa, artista bondage... performer tal vez sería lo que mejor la define. Sabía que trabajo como fotógrafo de boda en España por lo que no dudó en ofrecer sus viejos y raídos trajes de novia comprados en mercadillos para hacer una sesión, bastante breve por la lluvia. Apenas disparé tres rollos de Fuji 400H con mi Contax 645, aquí tenéis una selección de fotos. En breve subiré más fotos del viaje.

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India 2008

En estos días en que la India se ha hecho tristemente famosa por motivos nada agradables, he decidido retomar la labor de seleccionar y editar las fotos que realicé hace ya casi cinco años. Y es que mi estancia en el país durante un mes fue apasionante. El viaje coincide con un año de grandes cambios para mi y lo recuerdo como algo especial, ahorré dinero, dejé el trabajo, me fui de casa, compré una cámara y pensé que eso de trabajar de fotógrafo era factible si me lo tomaba en serio. Por aquella época Bordons y yo empezamos a pensar que podíamos ofrecer algo, dar nuestra propia visión de lo que podía ser una boda. Nunca habíamos hecho bodas por lo que la primera que nos saliera, evitaría los clichés y tópicos habituales en cierta parte de este sector... aunque solo fuera por desconocimiento. Estamos preparando un artículo en el que os enseñamos esa primera boda, estad atentos.

Partimos de Barcelona hasta Helsinki y de ahí a Mumbai, Mangalore, el fabuloso estado de Kerala, los campos de té de Munnar, el inmenso estado de Tamil Nadu, Delhi, Agra... Los recuerdos se amontonan desordenados (la idea de llevar una agenda a Vietnam no se me volverá a olvidar!), pero hay momentos imborrables.

Por aquel entonces no estaba muy suelto haciendo fotos a extraños por lo que tengo la sensación de que podría haber hecho muchas más fotos y mucho mejores. Sin embargo el recuerdo sigue siendo lo bastante intenso como para replantearme un viaje de vuelta para disfrutar al máximo de todos los sentidos.

Consejos:

Viajar en un tren de largo recorrido; disfrutar de la comida más espectacular, colorida y sabrosa que puedas imaginar; huir del falso misticismo muy de moda entre los turistas; visitar pueblos alejados en los que no haya nada que ver salvo a los propios habitantes; ver el Taj Mahal al amanecer desde el otro lado del río Yamuna; ir al cine a ver alguna película ininteligible en indi... y mil cosas más.

Os dejo con las fotos.

El mejor día de todo el viaje, sin ninguna duda, fue uno que decidí caminar a través de unos campos en mitad de ninguna parta hasta que topé con una familia que me invitó a su casa. Tan solo sabían hablar tamil por lo que nos comunicábamos con un vocabulario inglés-tamil. Me ofrecieron leche fresca recién ordeñada y arroz, muy entrañable.

Como de costumbre no me hice ninguna foto durante el viaje por lo que en el avión de vuelta decidí hacerme esta :)

Vietnam 2012

En enero de 2012 realicé un viaje a lo largo de Vietnam que me llevó desde el norte, en la bulliciosa Ha Noi, hasta el sur, donde pude explorar durante unos días Saigon. La gente es muy hospitalaria y me invita a su casa casi sin proponérmelo. Tanto es así que pude disfrutar de un fin de año chino tradicional, el Tet, comiendo y bebiendo hasta el amanecer rodeado de vietnamitas. La parte negativa es que te obligan a beber un whisky casero hasta que crees que no serás capaz de recordar nada.

El transporte por la ciudad es de lo más curioso, se puede optar por un autobús tradicional abarrotado de vietnamitas que me miran sin poder parar de reir, o por un xe ôm, que son motoristas que le llevan a donde quieras previo acuerdo económico. Realmente lo interesante es caminar sin rumbo fijo durante todo el día, pero cuando estás completamente perdido siempre está bien contar con ellos.

Me ha sorprendido muchísimo la cantidad de estudios de fotografía que se pueden encontrar paseando por las ciudades. Entré en muchos de ellos y me hizo MUCHA gracia el concepto tan diferente que tienen de un reportaje de boda. Normalmente la pareja se viste con trajes alquilados de los colores más horteras que uno se pueda imaginar y se hace fotografías en las poses más kitsch posibles... es tan divertido que a todos los vietnamitas que conocí en el mes que estuve allí les preguntaba si conocían a alguien que se casaba en esas fechas, me habría encantado hacer un reportaje en Vietnam! Al final no hubo suerte pero confío en los vietnamitas que conocí para que me lleven de vuelta.

Consejo a los viajeros: prepara varios millones de Dongs; cruza sin miedo y sin mirar que ya se apartarán los coches, autovía incluida; ve con hambre para degustar mil comidas diferentes y estupendas; si no toleras el alcohol que ningún vietnamita te ofrezca vino, realmente es vodka de 40º.

Un viaje muy recomendable.