Vietnam 2012

En enero de 2012 realicé un viaje a lo largo de Vietnam que me llevó desde el norte, en la bulliciosa Ha Noi, hasta el sur, donde pude explorar durante unos días Saigon. La gente es muy hospitalaria y me invita a su casa casi sin proponérmelo. Tanto es así que pude disfrutar de un fin de año chino tradicional, el Tet, comiendo y bebiendo hasta el amanecer rodeado de vietnamitas. La parte negativa es que te obligan a beber un whisky casero hasta que crees que no serás capaz de recordar nada.

El transporte por la ciudad es de lo más curioso, se puede optar por un autobús tradicional abarrotado de vietnamitas que me miran sin poder parar de reir, o por un xe ôm, que son motoristas que le llevan a donde quieras previo acuerdo económico. Realmente lo interesante es caminar sin rumbo fijo durante todo el día, pero cuando estás completamente perdido siempre está bien contar con ellos.

Me ha sorprendido muchísimo la cantidad de estudios de fotografía que se pueden encontrar paseando por las ciudades. Entré en muchos de ellos y me hizo MUCHA gracia el concepto tan diferente que tienen de un reportaje de boda. Normalmente la pareja se viste con trajes alquilados de los colores más horteras que uno se pueda imaginar y se hace fotografías en las poses más kitsch posibles... es tan divertido que a todos los vietnamitas que conocí en el mes que estuve allí les preguntaba si conocían a alguien que se casaba en esas fechas, me habría encantado hacer un reportaje en Vietnam! Al final no hubo suerte pero confío en los vietnamitas que conocí para que me lleven de vuelta.

Consejo a los viajeros: prepara varios millones de Dongs; cruza sin miedo y sin mirar que ya se apartarán los coches, autovía incluida; ve con hambre para degustar mil comidas diferentes y estupendas; si no toleras el alcohol que ningún vietnamita te ofrezca vino, realmente es vodka de 40º.

Un viaje muy recomendable.